Conmoción por la detención de un prestigioso académico argentino acusado de pedofilia

Posted Julio 24, 2008 by Raysa White
Categories: General, Sociedad

Lo que es la vida: se ocupaba de maltratos domésticos, aconsejaba en situaciones de abusos y violencias… ¿Qué más nos puede sorprender?

Buenos Aires, 24 jul (EFE).- La detención del sicólogo argentino Jorge Corsi, catedrático de las universidades de Buenos Aires y Barcelona, bajo el cargo de liderar una banda de pedófilos conmovió hoy al mundillo académico y la opinión pública locales.

El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, se declaró “conmocionado” por “esta situación absolutamente desagradable”, al recordar el gran prestigio académico del que gozaba Corsi, de 62 años, apresado el miércoles junto a otros dos presuntos pedófilos, uno de ellos también docente.

“Estamos hablando de una persona del máximo nivel de Argentina, que tenía la cátedra sobre violencia familiar y es uno de los hombres más reconocidos en ese segmento”, se lamentó en declaraciones a la radio Continental de Buenos Aires.

Mientras, la Facultad de Sicología de la Universidad de Buenos Aires informó hoy que ha cesado a Corsi, que además es profesor del Máster Interdisciplinario en Estudio sobre Violencia Doméstica de la Universidad de Barcelona.

Corsi, autor de cinco libros académicos, entre ellos “Maltrato y abuso en el ámbito doméstico (fundamentos teóricos para el estudio de la violencia en las relaciones familiares), es acusado de liderar una banda que captaba a menores en locales de internet y los sometía luego a “fiestas sexuales” que eran filmadas y subidas a la web.

Portavoces de la Policía Federal informaron el miércoles que los detenidos se ganaban la confianza de los menores, los invitaban a sus casas a ver pornografía por internet y luego abusaban de ellos.

La investigación se inició en marzo del año pasado cuando una de las víctimas, un adolescente de 15 años, reveló a su familia que había sido abusado sexualmente y filmado en reiteradas oportunidades.

El adolescente pasó un mes y medio en un instituto siquiátrico y por recomendación de sus médicos no pudo declarar en las actuaciones que se iniciaron a raíz de la denuncia de sus padres, agregaron.

Otro de los detenidos es el profesor de música Marcelo Rocca Clement, de 32 años, quien en 2002 fue procesado por abuso de menores y permanecía en libertad bajo fianza a la espera de ser sometido a un juicio.

Las fuentes policiales dijeron que al menos seis adolescentes de entre 14 y 16 años han sido víctimas de la banda presuntamente liberada por Corsi, pero no confirmaron ni desmintieron que se hayan incautado comprometedoras filmaciones en video.

En este sentido, el ministro de Justicia remarcó que la Fiscalía “va a seguir ahondando” la investigación del caso “para avanzar con todo en lo que se tiene que avanzar” para castigar a los pedófilos.

“En este tipo de delitos, lamentablemente nos encontramos con personajes ligados a tareas que tienen que ver con chicos”, comentó Fernández quien insistió en que Corsi “era una persona de referencia para toda una camada de psicólogos”.

El caso, que ocupa grandes espacios en la prensa de Buenos Aires, donde se publican parte de textos de estudio escritos por el académico, desató hoy múltiples llamadas de personas indignadas a las principales radios de la capital argentina.

“Estoy horrorizada, conozco a Corsi desde hace años y solo diré que siempre se comportó en forma correcta”, afirmó a radios locales la sicóloga Eva Giberti, una de las más prestigiosas de Argentina, quien negó tajantemente que el académico haya sido asesor suyo en un organismo público contra la violencia familiar y el abuso de menores.

Osvaldo Varela, miembro del Consejo Directivo de la Universidad de Buenos Aires, apuntó al diario La Nación que el mundillo académico “quedó perplejo” porque Corsi “es una persona muy formada profesionalmente, un excelente colega y docente”.

De Rafael a Yoko Ono, artistas de todos los tiempos se inspiraron en el amor

Posted Julio 24, 2008 by Raysa White
Categories: General, arte, música

Judith Mora

Londres, 23 jul (EFE).- De Rafael a Yoko Ono, artistas de todos los tiempos se han inspirado en el amor en todas sus formas para crear sus obras, como muestra una nueva exposición en la National Gallery de Londres dedicada a ese sentimiento.

“LOVE”, la última exposición temática de la Galería Nacional británica, que abrirá sus puertas el jueves hasta el 5 de octubre, explora cómo diversos artistas desde el siglo XV hasta la actualidad plasmaron ese sentimiento tan universal como cambiante.

Pasional, erótico o fraternal, el amor, una de las mayores emociones humanas, es un tema constante en la historia del arte, que ha hallado expresión tanto en las escenas bíblicas de los maestros clásicos como en las propuestas conceptuales de algunos artistas contemporáneos.

“La virgen de los claveles” (1506-07), del renacentista italiano Rafael, es una tierna estampa del amor materno, con una virgen que mira embelesada a su hijo al tiempo que éste observa cautivado las flores que ella le tiende.

Los claveles -”dianthus” o “flor de Dios” en griego- simbolizan el amor divino, un sentimiento omnipotente que también captura el “San Juanito y el cordero” (1660-63) del español Bartolomé Murillo.

“La muchacha ante el virginal” (sobre 1670) del neerlandés Johannes Vermeer, representa la fidelidad en el amor -la silla vacía aguarda al compañero, Cupido preside la estancia-, frente al “Cupido quejándose a Venus” (alrededor de 1525) de Cranach el Viejo, reflejo del amor erótico.

En esa obra, la diosa romana posa frente a un manzano en actitud seductora mientras su hijo, el dios de los enamorados, se lamenta al ser picado por abejas, en alusión al dolor que puede causar ese tipo de amor, “intenso pero pasajero, como el sabor de la miel”, según la comisaria de la exposición, Lois Oliver.

“Nosotros dos chicos siempre juntos” (1961), del británico David Hockney, que toma prestado el título de un poema del estadounidense Walt Whitman, celebra el amor homosexual, en una época en la que la homosexualidad aún era ilegal en el Reino Unido.

“La merienda” (1785-90) de Francisco de Goya, en la que una pareja que ha bebido demasiado se ve abordada por un grupo de majos que la cortejan a ella, “podría ser un advertencia a las infantas de los peligros del alcohol”, señala Oliver, al tiempo que “El banquete de Cleopatra”, de Tiépolo, recrea el épico romance entre la reina egipcia y el romano Marco Antonio.

El amor que hiere encuentra su espacio en “A los que sufren por amor (Ya estoy bien)” (2001-5), de la británica Tracey Amin, un poema escrito al revés sobre una tela con rosas bordadas en el que la artista habla de un sentimiento que puede dejarte insensible.

La escultura “Beso” (2001), de Marc Quinn, en la que una pareja de discapacitados -ella manca, el con los brazos demasiado cortos- se besa en la desnudez, pretende mostrar otras caras de la pasión.

Esa naturaleza del amor como sentimiento común pero también único e intransferible queda encapsulada en la obra de Yoko Ono, “Pieza secreta”, del 2007: un lienzo en blanco en el que los visitantes pueden colgar mensajes o fotos de sus seres queridos.

Con sólo treinta obras, “LOVE” es una exposición pequeña -o íntima, según se mire- para un tema enorme, pero, como dice Oliver, logra uno de sus principales objetivos, “que la gente salga pensando en cuánto amor tiene en su vida”.

Compay Segundo, el secreto es vivir con equilibrio y alegría

Posted Julio 21, 2008 by Raysa White
Categories: General, Sociedad, música

A cinco años de su definitivo salto a la eternidad, la voz de barítono de Compay Segundo conserva su vigencia como respaldo imprescindible de una melodiosa tonada de amor o de un picante son oriental, signo imborrable de cubanía.

El cadencioso tumbao del Chan Chan lo acompañó en su deambular por el mundo del brazo de la gloria.

Sevilla, Madrid, Washington, Nueva York, Roma o Ciudad de México, pusieron a su orden los más exclusivos escenarios, los públicos más exigentes, incluidos reyes, presidentes y hasta el propio Papa, para disfrutar de sus dotes musicales.

Mientras más cubano más universal, como diría Nicolás Guillén. Y nadie como aquel genuino santiaguero, oriundo de Siboney, nieto de una negra esclava, hizo valer esa máxima.

Aprendiz por cuenta propia del tres, primo de la guitarra, los casó para obtener el milagro del “armónico”, su original instrumento de siete cuerdas con el que daba un matiz personal, único, a sus canciones.

Cuando Máximo Francisco Repilado Muñoz, llegó a Río de Janeiro, el 17 de marzo de 2002, la diosa de la fama ya le había abierto las puertas de la ciudad, donde el culto a la música tiene su propio panteón.

Ya los brasileños lo conocían muy bien. Algunos lograron bailar con su grupo en Sao Paulo, otros atesoraban sus discos, vendidos como pan caliente a precio de oro, y muchos lo conocían de la radio o la televisión, pero el cine lo convirtió en estrella del firmamento artístico.

El estreno del documental Buena Vista Social Club durante una muestra colateral del Festival de Cine de Río abarrotó el mítico Odeón de la legendaria avenida Cinelandia. La proyección posterior, prevista para una semana, se prolongó durante más de un mes a sala llena. Muchos espectadores la vieron más de una vez. Todas las funciones terminaban con fuertes aplausos del público, vivas y lágrimas de emoción.

Acudí a mi primer encuentro con él en el Hotel Río Atlántica de Copacabana con la perturbadora sensación de quien recibe el privilegio  de ver y hablar con una de esas raras personalidades de leyenda.

Todo lo que se dijera del creador del Chan Chan, del músico ganador del Grammy, del hombre que a punto de cumplir 95 años andaba sonriente de un extremo a otro del planeta, era noticia aunque ya en esa altura eran pocos los detalles de su vida, su obra y trayectoria que resultaban desconocidos.

Preferí escudriñar su alma, descubrir esa esencia sutil, apenas perceptible, que anima a los artistas de su talla.

Lo primero que anoté fue su sencillez, el saludo afable, el suave estrechón de manos, sin afectación, como si fuéramos conocidos de siempre, su sonrisa tierna, atenta.

Simplemente elegante, con un impecable traje gris oscuro, camisa azul y corbata del mismo tono del saco, el sombrero panameño de ala corta y su infaltable habano en la mano izquierda, nos invitó a compartir un café, y después del primer sorbo, acompañado por un traguito de cognac, encendió el puro.

Durante 24 años –me dijo- alternó sus dotes artísticas en las noches con el oficio de torcedor de tabacos durante el día, y fue allí, -subrayó- en las salas de la fábrica de habanos Montecristo y H. Upman donde adquirió gran parte de sus sorprendentes conocimientos, prestando fina atención -mientras laboraba- a las noticias y relatos de los “lectores de tabaqueria”, apenas una parte visible de su sabiduría.

Durante los tres días siguientes hablamos cada vez que había una oportunidad, lo seguí a encuentros con la Vieja Guardia de la escuela de samba Portela, con el fortachón Nelson Sargento, un negro de 77 años, de poblada barba blanca. “Pero si todavía es un chico”, comentó entre risas.

Lo ví rodeado de la flor y nata del espectáculo y la vida artística de Río, directores de cine, famosos actores y actrices del teatro y la televisión brasileña, que se acercaban a él con el afán de descubir el secreto de su floreciente longevidad.

“La vida del músico es alegre”, le escuché decir más de una vez. El secreto es vivir con equilibrio, sin exageración, me confió una de aquellas tardes, después de un almuerzo con la vista de la playa de Copacaba ante nuestros ojos.

“Si un día comí muy bien, al otro dejo descansar la maquinaria, tomo un caldito, (hecho, según me dijo, a base de una fórmula inventada por él con cogote de carnero) reposo, y sigo con mi alegría de siempre”.

Su vida prodigando sones, guarachas y boleros, para la satisfacción de gente de todas las edades, a lo largo de casi un siglo, de un confín al otro de la tierra, dejó para sus hijos y sucesores un claro mensaje de vivir con alegría y sin excesos, como la más segura fórmula del éxito.

A poco más de cinco años de su deceso, el 13 de julio de 2003, su muerte todavía parece mentira. Con seguridad porque nadie como Compay Segundo supo “cumplir bien con la vida”, requisito indispensable de la inmortalidad revelado por José Martí.

La noche fatal de Amy

Posted Julio 19, 2008 by Raysa White
Categories: arte, música

La noche fatal de Amy en Rock in Río

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¿Otro color para una Cuba rosa?

Posted Julio 10, 2008 by Raysa White
Categories: General, Sociedad, literatura

Este artículo, aunque presenta algunos enfoques francamente controversiales,  nos provee de una información fidedigna y bien organizada, al menos en parte, del peregrinar homosexual en Cuba. Lo que, a mi modo de ver, lo convierte en un valioso punto de referencia para los interesados en el tema.

 

 

¿Otro color para una Cuba rosa?

 

 

Por Norge Espinosa Mendoza

 

(Este texto se ha desplazado a través de la red de la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana)

 

1

 

Parece que en Cuba todo se inicia con la luz de cada mañana. El cubano, atrapado en un ejercicio de recordar que es otra manera del olvido, ha sido una y otra vez víctima de esa ilusión, según la cual determinadas acciones no tuvieron antecedentes. Ahora mismo, cuando se ha desatado el inmenso impacto mediático que tuvo por vez primera en la Isla la celebración del Día Mundial de la Lucha contra La Homofobia, podría creerse que, en efecto, nunca antes hubo gestos en pos de lo que ese día finalmente consiguió: la visibilización y socialización de una comunidad que quiere creerse tal cosa, a pesar de que, para serlo, necesite de algo más que 24 horas de desenfreno libertario. El acontecimiento ha sido, creo que para bien más que para mal, centro de comentarios, noticias, reportajes y discusiones que la prensa ha acogido o no; pero también ha comenzado a cubrir una zona de urgencias que el gay cubano entendía como vedadas. Lo que ocurrió el 17 de mayo (día en el que tradicionalmente se celebra en el país la Jornada del Campesino: ¿qué dirían de esta confluencia Reinaldo Arenas o Samuel Feijóo); es la punta de un iceberg que llevaba demasiado tiempo sumergido. Como también sucede con mucha frecuencia en Cuba, habrá que ver si somos capaces de seguir mostrando otras partes de esa superficie hasta no hace mucho congelada.

 

2

 

Entre 1998 y el 2000 organicé las Jornadas de Arte Homoerótico bajo el auspicio de la Asociación Hermanos Saíz, en la Madriguera, sede de esa institución en La Habana. En esas tres ediciones, que me exigieron un agotador empeño personal, pude hacer coincidir a escritores, pintores, teatristas, cineastas, críticos, etc. Un público que regó la noticia a viva voz, contraponiéndose al silencio y terror de los periodistas que se negaron a difundir el hecho en sus espacios, acudió a ese lugar por tres años consecutivos, para escuchar a Antón Arrufat, Pedro de Jesús López, Arlén Regueiro, Frank Padrón, Luciano Castillo, Mirtha Souquet, Víctor Fowler, Ramiro Guerra, Mercedes Borges, o contemplar obras plásticas de Rocío García, Alexis Álvarez, Reynold Campbell, Raúl Martínez, Servando Cabrera Moreno, Lino Fernández, René Peña o Eduardo Hernández. Nada de eso parece haber sucedido, porque apenas se mencionó ese antecedente en la celebración del pasado mayo.

La desmemoria es un buen aliado para algunos, y así, he tenido que escuchar a ciertos personajes apuntarse el supuesto valor de haber sido los iniciadores de este tipo de encuentros mucho después de que aquellas tres jornadas se sucedieran. Tal vez, en lo personal, eso sea lo menos importante. Tal vez, sin embargo, sea algo a considerar con gravedad. Porque lo cierto es que en Cuba, a veces arriesgando más de lo que se cree, hace rato que algunos artistas han apostado por una visión que, desde los extremos del sexo semejante o disidente, incluya los modelos de la homosexualidad en tanto acto posible, junto a todos los otros que, desde una perspectiva de franca inclusividad, componen la imagen de un país que a ratos, a pesar suyo o no, ha debido asumir esas variables de su identidad fragmentada y cada vez menos comprensible desde un margen estrecho de asimilaciones. Las piezas de Raúl Martínez que se mostraron ahora en la Fundación Ludwig de Cuba ya habían sido expuestas en las Jornadas que menciono, gracias a la cortesía infinita de Abelardo Estorino quien nos cedió, además, fragmentos del por entonces aún inédito libro de memorias del destacado pintor, que recorrían los pasillos de varias instituciones sin que ninguna se atreviera aún a editarlo, cosa que no ocurrió sino hasta el pasado año. Y antes fueron expuestas, en vida de Raúl, en Guantánamo, para escándalo de las veladoras de una galería local, mediante los manejos de Jorge Fernández, amigo del pintor que lo convenció de que ya era hora de mostrar esos collages en los que Jeff Stryker era un símbolo de la Conquista, falo inmenso mediante, ante los ojos de la pacatería nacional. O sea, que nada viene de la nada. Me gustaría que fuéramos un poco más elegantes y diplomáticos cuando de fundar se trata. Pasar por alto los riesgos ajenos, el pacto de honestidad que otros han alzado cuando les tocó asumir verdades rdientes, es una costumbre que insistimos por desgracia en mantener viva. He aprendido de mis maestros que reconocer los talentos y atrevimientos ajenos no reduce los nuestros en ningún sentido. Pero ya se sabe, vivimos en un país donde mucha gente tiene el síndrome de Colón.

 

3

 

No voy a repetir la historia que ya se sabe; pero un estudioso no se dejaría engañar por el ciclón de turno, y podría afirmar que todo se reorganizó, a la manera de un mapa muy primario, a fines de los 80. Es la época en que se escriben y publican Vestido de novia, y ¿Por qué llora Leslie Caron?: la literatura cubana se plantaba en su coming out, adelantándose sobre el silencio que desde los 60 cayó sobre la expresión de un homosexual cubano.

A diferencia de otros contextos, no contamos con una historia detallada o al menos sistemática que nos permita entender al homosexual en la historia de lo cubano como un rostro menos intermitente. Los gays de aquella Cuba sin duda leyeron la edición mexicana de El Homosexual en Norteamérica, firmada por Donald Wester Cory, que apareció en 1951 bajo el sello de Compañía General de Ediciones S.A. y que en verdad estaba firmado por Edgar Sagarin. O tenían tal vez noticias de asociaciones como la Mattachine Society o Daughters of Bilitis. Difícil saberlo, porque es una de las historias no escritas de la Nación en tanto complementos de sujetos y verdades acalladas. La Revolución no aportó el amplio margen de libertad sexual que los 60 acogieron en sus aristas más intensas, y tras la llegada de los barbudos, ninguna otra melena o extravagancia fue consentida. La ecuación redujo al homosexual al estado de lacra, de enemigo político. Y como tales, fueron anulados de cualquier visibilidad. No hablo solo de artistas tan notables como Virgilio Piñera o José Lezama Lima, de promotores como José Mario, de poetas como Lina de Feria. Hablo de personas, y las recientes declaraciones con las que Guillermo Rodríguez Rivera quiso responderme a partir de un artículo que escribí sobre el defenestrado grupo El Puente, demuestran la actualidad penosa de algunas de las normas que quisieron disminuir y desaparecer a esa clase de ciudadanos.

Pasajes vergonzantes como la UMAP o los insultos propinados durante el éxodo del Mariel no pueden ser borrados ni ignorados, aunque tantas veces se nos quiera hacer creer que a ese pasado no hay que volver los ojos. A mediados de los 80, algo tenía que cambiar. Los homosexuales, junto a rockeros, hippies, reos, prostitutas, y también representantes de otros índices de “desviación”, saltaron a las páginas y obras de una nueva moda de entender la rebeldía como arte. Ya no hubo manera de devolverlos a la sombra. Eran un síntoma de la Cuba que se desperezaba.

La onda expansiva que provocó Senel Paz con El lobo, el bosque, el hombre nuevo, de la cual emanó el filme cubano de mayor renombre internacional, Fresa y chocolate; fue un estremecimiento para el cual muchos estratos del país (especialmente los más conservadores), no estaban preparados. Catorce años tardó esa película, nominada al Oscar, ganadora en Berlín, y poseedora de un récord de espectadores sin igual en la Isla, en llegar a las legitimadoras y morosas pantallas de la televisión nacional. Recuerdo las colas, los empujones, los tumultos que en aquel Festival de Cine de 1993 se arremolinaban ante las salas donde se exhibía el largometraje de Titón-Tabío: se corría la voz de que terminado el evento, no se volvería a proyectar. Afortunadamente, era solo una leyenda, y la retrospectiva del cine almodovariano que colmó los espacios de otra edición del mismo Festival, permitió reconocer ya a ciertos rostros que no ocultaban su anhelo de diferencia entre quienes se dirigían a las proyecciones. Homosexuales evidentes, travestis, enfermos de VIH/SIDA, de las edades más diversas, estaban ahí. Se reconocían en el campo de protección que les brindaba un panorama cultural que comenzaba a examinarlos sin trauma. En pleno tiempo de clandestinajes (el Período Especial hacía que cada noche se volviera una aventura de riesgo extremo), estaban ahí, desafiando a la policía, a los órdenes de cualquier rechazo, sin ánimo de retroceder.

Varios documentales dan fe de ese avance. Tierra de altos contrastes, Cuba llegó a prohijar fiestas populares en los años más duros del Período en las que un CDR animaba sus noches de fiesta revolucionaria con los travestis de la barriada, como se muestra en Mariposas en el andamio. En Santa Clara, El Mejunje ya se había convertido en un punto de referencia ineludible. La pandemia del SIDA había obligado al país, incluso a sus sectores menos progresivos, a promover campañas que incluían la visibilidad de otros tabúes y problemas que también a mediados de los 80 empezaron a entreverse como parte de la Campaña de Educación Sexual que coordinaran, entre otros especialistas, Mónica Krause y Celestino Álvarez Lajonchere, antecesores de la actual labor del CENESEX. El clímax se alcanzó en el 95, cuando, tras la celebración en el Teatro América, de la gala final de un concurso de travestismo y transformismo, se dictaminó la prohibición de tales acontecimientos. En 1993 llegan a Cuba los primeros representantes de Queer for Cuba, una agrupación de gays y lesbianas norteamericanos que, guiados por Stephanie Davies, intentaron activar una filial del ILGA en Cuba, infructuosamente. Gracias a un atrevimiento mayúsculo, en 1994 el Desfile del Primero de Mayo de 1994 mostró al pueblo cubano por vez primera la bandera del Arcoiris en una manifestación pública de tal alcance: algo que tampoco ocurrió, por vez primera, el pasado 17 de mayo, y si alguien lo duda, puedo remitirlo a las imágenes finales de Gay Cuba, un bien intencionado aunque no siempre contundente documental de Sonja de Vries. Curiosamente, a fines de esa década, se vieron más actores que nunca asumiendo roles femeninos en la televisión cubana, siempre dentro del riesgoso ámbito del humorismo. Ulises Toirac como Liudmila, Osvaldo Doimeadiós como la insuperable Margot, y otros que se añaden a una lista que incluye a la zafia Mariconchi de Orlando Manrufo, subrayaban el sentido transgresor de lo que Carlos Díaz o José Milián y Nelson Dorr, en el teatro, ya combinaban con mayor o menor éxito. Almodóvar calificó a Fresa y chocolate como una película “demasiado amable”. El sobrevalorado, aunque importante filme, más allá de las especulaciones excesivas de Rufo Caballero (quien desde su crítica ya quería cubrir de Oscares a Perugorría), había plantado un límite en el que la fisicalidad de los acontecimientos se reducía al verbo y a la amistad: el homosexual cubano había ganado un rostro, pero cargaba con una castidad aberrante. Habría que esperar al 2000 para que otro homosexual cubano dijera, desde las pantallas, el nombre de su deseo. Aunque lo dijera en inglés y recortado contra un paisaje mexicano que remedaba al de la Isla, Reinaldo-Arenas-Javier Bardem lo gritó, antes de que anocheciera.

El eco de lo que el filme de Schnabel desató en Cuba fue inconmesurable, aunque el escándalo, como suele suceder, corriera solo puertas adentro, recordando lo que, en 1984 desencadenó el estreno de Conducta impropia. El filme fue diseccionado, atacado, negado, con el mismo encono con el que el autor de las memorias que lo originaban fuera tratado en vida. Reinaldo Arenas es el cadáver más incómodo de la Literatura Cubana. Su grandeza como narrador es directamente proporcional a su capacidad reactiva. Un estudioso de las letras cubanas, también novelista, se preguntaba en un texto de hace unos años, cuándo podríamos leer El color del verano sin el peso de lo político, sin estremecernos ante sus dispositivos rabiosamente colocados en cada página.

La respuesta a esa interrogante vacía es simple: nunca. El día en que podamos leer ese libro indescriptible con tal tranquilidad ya no será más El color del verano, ya Reinaldo Arenas no será el hombre que levantó la venganza a índices de creación insólitos dentro de lo Cubano. Hacernos reconocer que también esa rabia, esa fuerza negadora, esa bomba de tiempo, nos pertenece, es su mejor venganza; dulcificarla o edulcorarla, un acto de inmadurez. Valga para entender eso el golpe en el estómago que representa Seres extravagantes, el brillante documental de Manuel Zayas.

En 1998 se producen, también acontecimientos más o menos liberadores. Víctor Fowler edita La maldición, una historia del placer como conquista, que recoge momentos de la tradición homoerótica en la literatura cubana, que anuncian un libro mayor y mejor, aunque este nunca se vendió en moneda nacional. También hay gestos regresivos, como la edición de Homosexualidad, homosexualismo y ética humanista, de Felipe Pérez Cruz, que se edita en el 99 y tampoco se pone al alcance del lector en moneda nacional, lo cual, teniendo en cuenta su visión estrecha, es digno de agradecer.

Alberto Garrandés, Alberto Abreu, Jesús Jambrina, Alfredo Alonso y Abel Sierra Madera (este último con Del otro lado del espejo, Premio de Ensayo Casa de las Américas 2006, que aún no ha tenido una difusión masiva), van ganando terreno en las ideas que la queer theory ha ido procreando, aunque a su paso la Isla dos de sus mejores representantes, interesados en lo que aportan los creadores de nuestro país, hayan recibido una suerte de ducha fría por parte de altos funcionarios de nuestra Escuela de Letras. Los libros de Daniel Balderston, José Quiroga o Emilio Béjel, por mencionar solo tres nombres de referencia insoslayable, apenas son comentados o leídos acá, donde viven o vivieron escritores que ellos analizan con lucidez: Ena Lucía Portela, Pedro de Jesús, Ana Lidia Vega, Mae Roque, Jorge Ángel Pérez, Abilio Estévez, Francisco Morán, Juan Carlos Valls, José Félix León, etc. Eso pasa en la vida de la cultura. En la vida de la Vida, ¿qué pasaba?

 

4

 

En una nación como Cuba ser maricón es algo que exige tener muchos cojones. Más de dos, diría incluso algún travesti de los que se atreve cada noche a hacer sus rondas. La policía es un cuerpo homofóbico que sigue encontrando en el gay una víctima fácil, en la cual descargar siglos de odio a manera de multas y golpes. La inexistencia de lugares donde socializar reduce a ghettos invisibles las trayectorias del homosexual, confinado, junto a otros sectores demasiado “desenfrenados” a deambular de un punto a otro de la ciudad, en riesgo perpetuo de ser encarcelado o penalizado, si bien en la Constitución hace años que el homosexualismo dejó de ser delito. Queda una cláusula, sin embargo, lo suficientemente nebulosa como para dejar las manos sueltas en direcciones no siempre edificantes, casi siempre en contra de las “zonas blandas de la sociedad”, según reza una frase lamentable. Las defensas legales del homosexual cubano no existen, de ahí que me parezca aún ridículo el que tantos aspiren a contraer matrimonio o a adoptar, cuando todavía no poseen, en cuanto a derechos civiles, rango de verdaderas personas que puedan demandar, rebatir y lograr vencer al machismo uniformado. Los avances del CENESEX y del Centro de Prevención de ITS/VIH/SIDA han sido, por lo general estrategias persuasivas que decaen ante la violencia de lo que la noche dice como verdad. De esas noches habrá que buscar datos en libros extranjeros, como Machos, maricones y gays, de Ian Lumsden, porque el fondo de investigaciones de esas instituciones rara vez ha alcanzado la luz pública. No es sino hasta muy poco que aparece una revista cubana sobre sexualidad. Pregúntele a un gay cubano que es la Declaración de Montreal, y verá cuán pocos sabrán de lo que está usted hablándole.

Por todo ello, lo sucedido en el Pabellón Cuba el pasado 17 de mayo tuvo consecuencias y resonancias francamente inusitadas y excepcionales. La cautela, prudencia o límites que el CENESEX ha mostrado en sus acciones previas, ha sido catapultada a una visibilidad extraordinaria. Mariela Castro es el centro de ese impulso, y es una mujer francamente inteligente, que a diferencia de lo que sucede en tantos ámbitos no solo políticos de lo cubano, ha sabido esperar. La paciencia no es una costumbre latina, al menos no con frecuencia, pero sí algo que ella ha sabido manejar con elegancia. Tiene sobre sí, como ventaja de doble filo, su árbol genealógico, pero ella ha conseguido transformar ese ramaje en una plataforma de acción que dirige hacia un sector hasta no hace mucho carente de cualquier clase de amparo. Su propia existencia y su fe en esas coordenadas deja a sus enemigos en una postura difícil, que basa sus ataques en la afirmación de que la sexóloga ha dinamizado todo esto por ser la heredera de quien es. Vuelta de la paradoja: si antes nadie defendía a los gays, había motivos de queja; ahora que alguien asume ese rol tan polémico, hay que anularla y regresar a la posición anterior; imagino que Mariela esté consciente de la crisis que cada proyecto suyo genera en quienes la confrontan. Poco a poco, unificando fuerzas, la hija de Vilma y Raúl ha concentrado empeños que le permitieron armar todo lo que en ese día ocurrió en La Habana, y también en Sancti Spíritus, Santa Clara, Santiago de Cuba y Pinar del Río, con mayor o menor suerte organizativa en cada sitio particular. El día en cuestión tuvo mucho de catarsis, probablemente demasiado, pero era un paso que ya se demoraba demasiado y que ya es historia. Los recelos políticos de siempre, dentro y fuera de la Isla, no han dejado de mostrarse. Para nadie es un secreto que ciertos elementos del Partido y la Juventud y otras instancias, pese al apoyo que ellas mismas prodigaron al CENESEX, no miran con buenos ojos tal destape. Se pretexta lo de siempre: “el pueblo no está aún preparado para esto”. Me pregunto si al pueblo se le ha preguntado al respecto, si se le preguntó al pueblo si la política que se erigió, cuando el SIDA tuvo su primer brote en Cuba para aislar a los enfermos, fue consultada con la población que veía alejarse a parientes y amigos hacia los sanatorios como dobles condenados a esa forma de la muerte que es la invisibilidad y el silencio.

Ese mismo pueblo acude a ver obras teatrales, plásticas y cinematográficas que abordan el homosexualismo desde hace ya varios años en este país sin agarrarse de las cortinas ni clamar por la sangre de sus mártires ante tal “desafuero”. Ese mismo pueblo, también, demostró sin embargo cuán distinto es el asunto si los implicados en esas historias son representantes de sí mismos. Ese fenómeno retardatario que fue la telenovela La otra cara de la luna demostró no sólo la visión estereotipada que tiene la televisión cubana sobre el homosexual o el seropositivo, sino también cuánto hay que hacer aún para que las acciones a favor de esas personas deje ser una simple mirada conmiserativa. Es hora ya de convocar al mejor talento artístico para recordar a todos que un homosexual es antes que todo una persona, y que como tal, más allá de sus gustos, es que debe ser tratado y representado. Pero la televisión, sobre todo en Cuba, es cosa de otro mundo, y no faltan en ella comentaristas bienintencionados que tratan de convencernos de que el gay y la lesbiana son exactamente eso, personas, aunque no iguales a nosotras, y a las que hay que comprender y tolerar, más que asumir a partir de sus propias dignidades. Ese mismo medio de difusión pudo, al fin, transmitir Brokeback Mountain sin que se cayera el mundo al otro día; aunque justo es decir que filmes de esta temática, como Mi vida color de rosa o In the gloaming, ya han ocupado esos espacios con anterioridad. A pesar de que el presentador mande a los niños a dormir antes de hablar a cámara sobre asuntos tan arduos. Que algún día la fiebre de series norteamericanas que invade la cartelera de la TV cubana llegue a incluir temporadas de Queer as Folk o The L Word, es otra cosa. Paciencia, compañeros, ya lo dijo Chan Li Po.

En el Pabellón se habló de acciones contra la transmisión de enfermedades sexuales, se dialogó sobre teatro y homofobia, se organizó una lectura de textos narrativos y poéticos, se presentaron grupos de Teatro Espontáneo. Hubo, a pesar del esfuerzo organizativo, un cierto aire de improvisación inherente a toda primera vez, que no excluyó un determinado concepto del desorden, aunque nunca llegó a rozarse el caos. Me pregunto, por ejemplo, si el espacio abierto y ruidoso donde las personas presentes cumplimentaron su primera necesidad tras tanto silencio: la de socializarse, reconocerse, conocerse y dialogar, era el mejor para los debates y presentaciones, a veces sobre temas muy específicos, que allí se expusieron y que hubieran exigido menos algarabía alrededor. Faltaron nombres importantes y fácilmente localizables en la lectura de escritores, que hubieran debido estar ahí como reconocimiento al compromiso que por años han mantenido con ciertos debates y riesgos. La exposición de Raúl Martínez y Rocío García de la Fundación Ludwig hubiera merecido una galería menos alejada de la mira mayoritaria que conoce o no a esos importantes creadores. La exhibición de materiales fílmicos cubanos sobre el tema pudo ser más destacada y subrayada en todo el programa, aunque esos trabajos, realizados en su mayoría por gente muy joven, han logrado aparecer en eventos y certámenes que, como el propio Festival de Cine Latinoamericano, el Festival de Cine Pobre, la Muestra de Jóvenes Realizadores o el IMAGO, los asumen sin prejuicios, llámense Leo y Julita, Pool with two figures, Ella trabaja y varios más que bien merecen mayor cantidad de espacios para visionaje. Tal y como ha podido tenerlos el mismo espectador cubano para celebrar filmes como Frida, naturaleza viva, Tan de repente, Wilde, Banquete de bodas, El juego de lágrimas, Madame Satá, Priest, G.A.Y, Eduardo II, Nueve reinas, Adiós, mi concubina, XXY, Plata quemada, retrospectivas de Pasolini y Fassbinder, etc. Todo ello, sin embargo, es mejorable, y si se da de nuevo la oportunidad, espero que se convoquen a las personas correspondientes, de acuerdo con sus talentos y verdaderas responsabilidades, y no por estrategias de mera obra de choque, para que la segunda vuelta resulte mejor. Lo más notable del agotador día, en el que ya se sabe cuántas figuras políticas y culturales estuvieron presentes; lo que me llevaré en la memoria, fue la alegría veraz de tantos gays y lesbianas, la emoción con la cual, por fin, sintieron que algo se abría para ellos. Como dije a una periodista extranjera, lo importante sería que el aire de fiesta no tarde un año en repetirse, que el ánimo ahí desatado no se quede en síntoma de mera campaña. Ahora es que debe replantearse todo. La llegada es solamente un punto de partida.

 

5

 

En el escenario del Cine Teatro Astral está Mimí la Mejicana. O Chantal, o Imperio, o Estrellita, o Samantha, o Kyria, o Farah, Oriana, Cindy o Alina. Son transformistas de la nocche habanera. Algunas están vinculadas al CENESEX, otras se ganan la vida en espacios como la Casa de Rogelio, o la Unión Francesa u otros menos visibles. Varias podrían contar anécdotas sobre el explosivo final del Periquitón, la disco gay clandestina más fabulosa de La Habana, donde un policía abofeteó a Jean Paul Gaultier. Rufo Caballero hablará sobre sus apariciones con ese fervor no menos eruptivo que lo pone al borde de lo camp, leyendo en sus gestos el triunfo conciliatoria entre alteridad y Revolución, mediante una ecuación asombrosa. Para ellas, esta noche es el comienzo de un sueño o el sueño de un comienzo. En ese mismo teatro, rescatado por la Batalla de Ideas y cerrado para acciones que no cuenten con la anuencia de los filtros políticos, ellas doblan canciones de sus ídolos sobre un fondo que es la bandera cubana. Carlos Díaz dirige un espectáculo que las agrupa, por tres horas, y que mantiene al público en sus asientos, devorando cada momento de lo que muchos creyeron imposible: una mezcla de Priscilla, queen of the desert con las Charangas bejucaleñas. En primera fila, están artistas, críticos, funcionarios y Mariela Castro, a quienes las divas de la noche regalan flores con agradecimiento sincero. Vestida con sencillez, que no con galas de revolucionaria de caviar, como dijo alguien con un resentimiento que cancela la posibilidad de otros análisis. La noche del Astral es la culminación de un empeño que debiera mover a unirnos. Sólo que los cubanos, por desgracia, solemos ir muchas veces en una dirección contraria.

A no todo el mundo, dentro de lo que insiste en llamarse una comunidad gay cubana, le agradó la celebración. No falta quien sospeche que todo sea una armazón coyuntural, o el que espera en su casa la disculpa por los maltratos e insultos recibidos. No me asusta reconocer que es comprensible: tanto silencio y desidia se ha acumulado que es difícil drenar ciertas angustias y recuerdos. Lo que no me parece justo es proponer una visión congelada de la historia: veinte años atrás nada de esto sería posible. Los enemigos tradicionales no de Cuba, sino de la Revolución Cubana, parecen removerse con incomodidad al ver que algo que era un arma infaltable en sus ataques comienza a escapársele, y atacan lo sucedido, sin contar con el entusiasmo de la mayoría que sí se presentó en el Pabellón, para hacer el coming out público más inesperado de la historia de la nación cubana. Negarse a dejar atrás lo que por años nos inmovilizó para avanzar a nuevos estadíos que se nos ofrecen, no es nunca una acción aconsejable. Tan paralizante es creer que todo va a ser resuelto por arte de magia en una cuestión tan ardua como esta, como no aceptar que pueden ganarse diálogos y perspectivas renovadoras sobre este y otros asuntos candentes que en la Cuba de ahora mismo exigen ser rediseñados y discutidos a profundidad. Creo francamente que algo se ha avanzado, si bien insisto en que debe aún procurarse una voluntad mancomunada que rebase los alcances en la esfera de la simple campaña de salud o en la persistencia de los mensajes que procuren una tolerancia poco edificante hacia el homosexual. Hasta hoy hemos tenido elementos dispersos que no alcanzaban a ganar una visibilidad que los reestructura como un corpus de ideas y acciones que confirmen la potencialidad de discursos, proyectos, ganancias no solo reivindicativas sino también polémicas que se superen y diseminen nuevas proyecciones tan críticas como regeneradoras. Ahora que la plataforma está abierta, es el momento de proponer otras dimensiones del logro, dinamitando convenciones que hasta el 16 de mayo, 24 horas antes del suceso que provoca estos párrafos, parecían inamovibles.

Me permito, antes del cierre, una mirada ya exclusivamente personal. Hace veinte años firmé un poema que, a la vuelta de estas décadas, ya ha dejado de ser mío para devolvérseme en las memorias y vidas de sus lectores. Confieso, pese a ello, que descreo no solo de las asociaciones que a fuerza de agrupar homosexuales o cualquier otro orden de minorías, acaban implantando un ghetto que se define, a veces inconscientemente, como un ámbito reductor. Confieso mi recelo antes quienes imaginan al gay cubano como copia mecánica de la comunidad gay que en el primer mundo ha terminado por convertirse en una industria que consume cuerpos y estereotipos tan peligrosos o engañosos como los que el mundo heterosexual ha acuñado sobre nosotros durante siglos.

Confieso mis recelos ante el sentido normativo que implican los matrimonios entre personas del mismo sexo, remedo de un ceremonial que el segmento machista y heterosexista ha convertido en uno de sus símbolos más férreos. Confieso mi desconfianza ante la imagen del homosexual como víctima, incapaz de alzarse por sí mismo en defensa de sus derechos y espacios de intercambio orgulloso de ser el cuerpo deseante que es, sin que deban intervenir instituciones formales a protegerlo o justificarlo. Confieso mi incomodidad ante la inveterada costumbre cubana de perder fuerzas en la ejecución de una idea o un proyecto que, una vez anunciado, comienza a desleírse y a perder organicidad. Confieso mi incredulidad ante los escritores, artistas, promotores y demás personas que, tras años de enclosetamiento, quieren aparecer ahora, bajo el golpe coyuntural, como líderes de una causa de la que antes renegaron; así como de los heterosexuales que (por suerte no son todos los casos) ahora parecen sumarse al carro por simple moda. Confieso mi negación rotunda a permitir que el pasado del homosexual en Cuba sea “lavado” mediante maniobras inconsecuentes que eludan la carga de dolor, sacrificio y pérdida que cayó sobre tantos, en busca de una atmósfera edulcorada de lo que no debe dejar de entenderse como un conflicto, aunque podamos ya discutirlo mediante canales progresivos. Confieso mi estado de alerta ante las expresiones que demuestran que, a pesar de lo dicho públicamente, es mucho aún el desdén y la homofobia que operan en los sectores de mayor poder político y civil de lo cubano. Confieso mi escepticismo ante todo esto y más. Pero también dejo claro mi deseo de participar, de estar, de poner mis empeños en el apoyo de una idea que es más que mi propia y exclusiva capacidad para discutirlo todo. Alguna vez, interrogándome sobre las Jornadas de Arte Homoerótico, un escritor cubano me dijo con cierta admiración: “Hay que tener cojones para organizar todo eso”. Para mí crear ese espacio, darle cabida en él a otros creadores, cuyo talento fuera conducido con honestidad hacia la defensa de toda dignidad humana, no fue nunca cosa de cojones, sino algo natural que debía hacerse, y que quise y pude hacer. Desde esa naturalidad es que quisiera participar en el proyecto. En un Cuba que aprende otros matices del rosa. En la que ojalá podamos hacer una película no solo amable sobre el tema, sino atrevida, y cuestionadora. En este país en el que ahora mismo otra telenovela, la de turno, ha vuelto a poner, pocos días después del 17 de mayo y del encuentro en las arenas candentes de Mi Cayito, al homosexual como un estereotipo negativo, demostrando que la batalla no ha hecho más que comenzar.

Para muchos de los implicados en estos acontecimientos, lo vivido ha sido emocionante y trascendente. Homosexuales y no homosexuales, seropositivos o no, hombres y mujeres de cualquier generación que se miran ahora mismo en el espejo de lo cubano. Lo conseguido es apenas un primer punto del mapa. Me hubiera gustado pedirles a las estrellas de esa noche en el Astral que, tras los infinitos aplausos que cerraron el espectáculo, no abandonaran sus trajes de luces ni sus maquillajes o pelucas suntuosas, porque esos son sus uniformes de batalla. Y la batalla, insisto, por ellas mismas, por la posibilidad de una y otras Cubas, no ha hecho más que comenzar.

 

(Colaboración del colega Roger Mendietta)

 

 

 

…y hablando de sexo ¿conoce Ud …?

Las 10 leyes sexuales más absurdas de Estados Unidos

El viernes 4 de julio se celebró en Estados Unidos el Día de la Independencia y aprovecho esta festividad para repasar algunas leyes absurdas relacionadas con el sexo que, incomprensiblemente, todavía siguen vigentes. Aunque no lo creas mientras en Virginia es ilegal hacer el amor con la luz encendida en Washington DC está prohibido hacerlo a cuatro patas. Y este tipo de leyes no son tan moralistas como podíamos suponer. Por ejemplo en Washington es legal la zoofilia pero siempre y cuando el animal pese menos de 18 kilos (??????). Otras leyes como la prohibición de disparar un arma durante el clímax rozan la absurdidad pero son comprensibles. Con leyes como estas, apuesto a que tod@s nosotr@s seríamos declarados culpables al menos en la mitad de ellas.

·                            1) El sexo oral es ilegal en 18 estados.

·                            2) En Virginia es ilegal hacer el amor con las luces encendidas.

·                            3) En Willowdale, Oregon, es ilegal que los maridos pronuncien pleberias durante el fornicio.

·                            4) En Georgia es ilegal el sexo entre personas solteras.

·                            5) La única posición del acto sexual permitida en Washington, DC es la del misionero.

·                            6) En Connorsville, Wisconsin, es ilegal disparar un arma mientras su pareja tiene un orgasmo.

·                            7) Es ilegal practicar sexo con un camionero en la caseta de peajes.

·                            8) En Florida está prohibido tener relaciones sexuales con puercoespinos.

·                            9) En Utah es ilegal casarse con tu primo antes de los 65 años.

·                       10) La zoofilia es legal para los hombres en el estado de Washington, siempre y cuando el animal pese menos de 18 kilos.

¿Por qué sucede esto? El sistema jurídico en Estados Unidos deriva del sistema de la Inglaterra medieval y se basa más en la jurisprudencia que en las leyes. Para que nos entendamos, más o menos significa que la sentencia judicial dictada de un tribunal se convierte en ley hasta que el caso vuelve a revisarse.  Este es el motivo por el cual en Estados Unidos aun se enseñan normas de la época colonial inglesa.

Publicado originalmente en College Time

(Tomado de http://caramboleros.blogspot.com)

 

El rescate de Ingrid

Posted Julio 6, 2008 by Raysa White
Categories: General, Sociedad

Tomado de Caracol TV

¿Quién es Ingrid Betancourt?

Posted Julio 6, 2008 by Raysa White
Categories: General, Sociedad

Bogotá. (EFE).- Ingrid Betancourt nació el 25 de diciembre de 1961 en Bogotá. Miembro de una familia de tradición política, es hija del que fuera ministro de Educación y durante muchos años consultor de la UNESCO, Gabriel Betancourt Mejía, y de la ex congresista y ex embajadora en Guatemala Yolanda Pulecio, conocida también por su trabajo en favor de la infancia.

Se graduó en el Instituto de Ciencias Políticas en París. Es politóloga, especializada en comercio exterior y relaciones internacionales. Tras residir varios años en Francia, en 1990 regresó a Colombia, donde trabajó como asesora del ministerio de Hacienda y Crédito Público, y después del ministerio de Comercio Exterior.

Su carrera política comenzó en 1994, al ser elegida representante en el Concejo de Bogotá por el Partido Liberal. Sin embargo, emprendió varias acciones de denuncia de la corrupción y se distinguió por su férrea oposición al presidente Ernesto Samper, de su mismo partido.

Ese mismo año formó con los parlamentarios María Paulina Espinosa, Carlos Alonso Lucio y Guillermo Martinezguerra el llamado grupo de ‘Los Mosqueteros’, que denunció presuntas irregularidades en la compra de fusiles Galil al Gobierno de Israel.

En 1996 emprendió una campaña de denuncias contra la supuesta financiación de la campaña electoral del presidente Samper con dinero procedente del narcotráfico.

Así, en febrero realizó una huelga de hambre durante dos semanas en la Cámara de Representantes y al mes siguiente pidió al Partido Liberal que expulsara a Samper de sus filas, a quien acusó de haber violado el Código de Ética de la formación al sobrepasar el máximo legal de gastos autorizado por los organismos electorales.

Durante el juicio que se le hizo en el Congreso en junio de 1996, lo calificó de «delincuente» por su responsabilidad en la financiación de su campaña presidencial con dinero del narcotráfico, acusación de la que el presidente fue exonerado.

Sobre este asunto publicó en 1996 el libro “Sí sabía”. En 1998 abandonó el Partido Liberal y en las elecciones del 8 de marzo de ese año fue elegida senadora por la formación Oxígeno Verde, con la que consiguió ser la candidata más votada con 150.000 sufragios.

En marzo de 2001 publicó en Francia el libro ‘La rage au coeur’ (La rabia en el corazón), que desató una fuerte polémica en Colombia, al calificar al Congreso de este país como “nido de narcotraficantes” y a los políticos como corruptos.

En mayo de 2001 renunció a su escaño en el Senado, al que calificó de “nido de ratas”, para presentar su candidatura a las elecciones presidenciales de mayo de 2002 por el movimiento político Nueva Colombia.

El 23 de febrero de ese año viajó, junto con su compañera de candidatura, Clara Rojas, a la región del Caquetá, donde fueron secuestradas por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Las FARC incluyeron a ambas en la lista de los llamados “canjeables”, un grupo de rehenes que la guerrilla pretende intercambiar por medio millar de rebeldes presos.

La guerrilla dio “pruebas de vida” de Betancourt, que también tiene la nacionalidad francesa, en julio de 2002, y en agosto de 2003, en ambas ocasiones mediante vídeos en los que aparecía la secuestrada.

Desde entonces varios países europeos han intentado buscar una solución a su secuestro, sobre todo España, Suiza y Francia, donde ha habido una importante movilización social en favor de su liberación.

En agosto de 2007 el presidente venezolano, Hugo Chávez, aceptó actuar como mediador entre el Gobierno colombiano y las FARC para el canje de los rehenes.

Pero el mandatario colombiano, Álvaro Uribe, suspendió esas gestiones en noviembre. El 30 de ese mes el Gobierno colombiano difundió pruebas de vida de varios secuestrados, entre ellas un vídeo en el que se veía a Betancourt encadenada a una silla, extremadamente delgada y con la mirada triste y perdida.

El 25 de diciembre, y como regalo por su 46 cumpleaños, su esposo, Juan Carlos Lecompte, lanzó sobre las selvas de Colombia 20.000 fotografías de los hijos de Betancourt, con la esperanza de que alguna llegase a manos de ella.

Después de declaraciones de secuestrados liberados sobre el grave estado de salud de Betancourt, el 27 de marzo de 2008 el defensor del Pueblo colombiano, Vólmar Pérez, confirmó el deterioro de la salud de la ex candidata, afectada de leishmaniasis y hepatitis B.

Ese mismo día, Uribe autorizó la excarcelación de rebeldes de las FARC a cambio de la puesta en libertad de rehenes. En abril de 2008, Francia envió una misión médica a Colombia para atender a Betancourt, que fue rechazada por las FARC.

Desde que fue secuestrada, la ex candidata ha sido nombrada ciudadana de honor de un millar de localidades de Francia, Italia y otros países. En 2004 fue postulada por intelectuales galos al premio Nobel de la Paz; en 2004 y 2006 fue finalista al Premio Sajarov que concede el Parlamento Europeo; y en 2007 fue propuesta como candidata al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

Se casó en 1981 con el diplomático francés Fabrice Delloye, con quien tuvo dos hijos, Melanie y Lorenzo, y del que se separó en 1990. Contrajo segundas nupcias con el publicista colombiano Juan Carlos Lecompte.

Al mes de iniciarse su cautiverio murió su padre, el ex ministro colombiano Gabriel Betancourt Mejía.

 

Ingrid Betancourt en casa

Posted Julio 4, 2008 by Raysa White
Categories: General, Sociedad

Betancourt cuenta que estuvo encadenada 24 horas al día durante tres años

“Intentaba llevar las cadenas y tratar de vivir con dignidad, aunque a veces notaba que era inaguantable”, declaró Betancourt en una entrevista emitida hoy por la emisora de radio francesa “Europe 1″, unas horas antes de su llegada a París.

Preguntada sobre las humillaciones a la que los sometían los secuestradores de las FARC, contestó que “había momentos de malos tratos”, que el comportamiento que recibían de los guerrilleros “era fluctuante” y “sabía que en cualquier momento ese lado cruel podía surgir”.

La ex candidata presidencial colombiana se resistió a precisar y señaló que cuando subió al helicóptero del Ejército en el que fue liberada junto a otros 14 secuestrados se dijo que “el público no debería conocer esos detalles sórdidos”.

Explicó que se esperaba que su secuestro durara cuatro años más tras las recientes muertes del líder máximo de la guerrilla, Manuel Marulanda, y del “número dos”, Raúl Reyes: los dos que le quedan de mandato al actual Gobierno colombiano y dos más que serían necesarios para relanzar un proceso para la liberación de rehenes.

Betancourt, que vuela en dirección a París, donde esta tarde va a ser recibida en el aeropuerto militar de Villacoublay, cerca de París, por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y por la esposa de éste, Carla Bruni, afirmó que está “ansiosa” por llegar, dar cuenta de sus reflexiones y, sobre todo, “estar con mi familia en Francia”.

Reconoció estar “muy sorprendida” por la popularidad que tiene y dio las “gracias por haberme acompañado”: “siento que estoy como favorecida por Dios”.

Del encuentro ayer con sus hijos, que se desplazaron desde Francia hasta Bogotá en un avión oficial francés con el que ahora ella misma vuela hacia París, indicó que está “absolutamente admirativa”, y que ha descubierto en ellos “adultos con un carácter extraordinario”, “una gran inteligencia”, “una gran espiritualidad” y “mucho encanto”.

Después de llegar a la base de Villacoublay, Betancourt irá al palacio del Elíseo, sede de la Presidencia francesa, y se prevé que comparezca ante la prensa.

También se da por descontado que será sometida a un chequeo médico en profundidad y, la próxima semana, debería desplazarse al Vaticano para ser recibida por el papa Benedicto XVI.

Según Betancourt, la muerte es una compañera fiel de los rehenes

BOGOTA (REUTER) - La ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt dijo el jueves que la muerte es la compañera más fiel que tienen los secuestrados por el peligro permanente de morir a manos de los guerrilleros que los cuidan o en una fallida operación de rescate.

La política franco-colombiana, de 46 años, rescatada sana y salva por el Ejército junto con tres estadounidenses y 11 efectivos de las fuerzas armadas, aseguró que las enfermedades tropicales y la picaduras de insectos y serpientes también ponen en riesgo la vida de los rehenes, a lo que se suma la tentación del suicidio.

“La muerte es la compañera más fiel de un secuestrado. Nosotros convivimos con la muerte a diario, primero porque sabemos que las personas que nos cuidan tienen la orden de matarnos en el momento en el que se les señale”, declaró Betancourt en una rueda de prensa.

La política aseguró que ver permanentemente a los guerrilleros armados con fusiles es un recordatorio de que la vida está limitada al capricho de los guardias.

“Sabemos que pueden presentarse operativos militares que no sean exitosos y que por lo tanto ahí también perdamos la vida, pero hay otro factor, que es la tentación de suicidio que es permanente en todos nosotros”, agregó.

En mayo del 2003, un gobernador, un ex ministro de Defensa y ocho militares fueron asesinados por las FARC en una fallida operación de rescate, mientras que igual suerte corrieron hace un año 11 ex diputados regionales, según el Gobierno.

Pero la política, madre de Melanie y Lorenzo Delloye, de 22 y 19 años, aclaró que nunca intentó suicidarse porque los mensajes que recibía de su madre y sus hijos a través de la radio eran un aliciente para vivir.

Al ser consultada sobre su futuro, Betancourt dijo que aún no sabe si volverá a la política, pero sorprendió al mostrarse a favor de una segunda reelección inmediata del presidente, Álvaro Uribe.

“Si, a mí me gusta la reelección, la tercera reelección por qué no”, dijo al explicar que es necesario la continuidad de las políticas porque los cambios permanentes producen desestabilización.

Por su parte, el Ejército de Colombia presentó el jueves a dos miembros de las FARC que por años organizaron la vigilancia de Betancourt y sus compañeros de secuestro, y que fueron capturados en la operación de rescate, Gerardo Antonio Aguilar, alias “César”, y Alexander Farfán, alias “Gafas”.

Ambos enfrentan cargos por rebelión y narcotráfico y son requeridos por el Gobierno de EEUU por tráfico de drogas y por el secuestro de los tres contratistas estadounidenses, dijo el comandante del Ejército, general Mario Montoya.

Fidel Castro se alegra por liberación de Ingrid Betancourt

La Habana, 3 jul (EFE).- El ex presidente cubano Fidel Castro se alegró “por elemental sentimiento de humanidad” de la noticia del rescate el miércoles de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt y otros 14 secuestrados por las FARC.

“Por elemental sentimiento de humanidad, nos alegró la noticia de que Ingrid Betancourt, tres ciudadanos norteamericanos y otros cautivos habían sido liberados”, dijo Fidel Castro en un artículo de reflexiones difundido hoy en la página web cubadebate.

“Nunca debieron ser secuestrados los civiles, ni mantenidos como prisioneros los militares en las condiciones de la selva. Eran hechos objetivamente crueles”, agregó líder de la revolución, convaleciente de una grave enfermedad desde julio de 2006.

Fidel Castro, que abandonó en febrero pasado su puesto tras casi medio siglo en el poder, consideró que “ningún propósito revolucionario lo podía justificar” y agregó que “en su momento, será necesario analizar con profundidad los factores subjetivos”.

“Ingrid Betancourt, debilitada y enferma, así como otros cautivos en precarias condiciones de salud, difícilmente podrían resistir más tiempo”, afirmó.

Señaló que en Cuba triunfó la revolución “poniendo de inmediato en libertad y sin condición alguna a los prisioneros”.

Cerca de un millón de personas en desfile del Día del Orgullo Gay en Canadá

Posted Junio 30, 2008 by Raysa White
Categories: General, Sociedad

 

Toronto (Canadá), 29 jun (EFE).- Alrededor de un millón de personas participó hoy en el desfile del Día del Orgullo Gay en la ciudad de Toronto a pesar de la lluvia intermitente, informaron hoy los organizadores del evento, uno de los más grandes del mundo.

El desfile del domingo puso punto final a una semana de eventos centrados en las reivindicaciones de la comunidad homosexuales y lesbiana canadiense.

Por primera en sus 28 años de historia el desfile del Día del Orgullo Gay de Toronto contó con la participación de un contingente de miembros del Ejército canadiense que marcharon por las calles del centro de la ciudad con sus uniformes.

El desfile circula por el corazón del vecindario conocido como Cabagge Town, el núcleo del barrio “rosa” de Toronto.

También participaron integrantes de fuerzas policiales de la región.

La policía de la localidad de Durham, en las cercanías de Toronto, desfiló con un coche patrulla decorado con un arco iris -uno de los símbolos del movimiento homosexual- y la palabra “unidos” en el capó.

El sábado, más de 20.000 personas participaron también en Toronto en la “Marcha Dyke” programada por organizaciones lesbianas.

En el 2005 Canadá se convirtió en el cuarto país del mundo -tras Holanda, Bélgica y España- en legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo. Desde entonces, Toronto es en la capital de las bodas gay en Norteamérica. EFE

Homosexuales festejan en desfile en San Francisco la legalización de bodas

Posted Junio 30, 2008 by Raysa White
Categories: General, Sociedad

Washington, 29 jun (EFE).- Los homosexuales californianos dedicaron hoy el desfile anual del Día del Orgullo Gay en San Francisco a celebrar la reciente legalización en el estado del matrimonio para parejas del mismo sexo.

Miles de personas se alinearon en las calles de la ciudad para aplaudir a las “lesbianas en motocicleta”, un grupo de una docena de mujeres vestidas de novias y moteras, las primeras en desfilar al frente de cerca de 200 carrozas, que arrojaron ramos de flores al público.

En algunas de sus motocicletas podía leerse el lema “Recién casadas”.

El alcalde de San Francisco, Gary Newsom, participó en el desfile subido a un automóvil de época, en medio de grandes ovaciones en parte por su papel para conseguir la legalización, el pasado día 16, de los matrimonios homosexuales, informa el diario “San Francisco Chronicle”.

Kristin Florin, subida en una Harley-Davidson y ataviada con un velo blanco y rosa declaró al diario que volvió “a sentir la felicidad y el triunfo” de 2004, cuando Newsom legalizó el matrimonio gay en San Francisco antes de que el gobierno estatal lo anulara.

“No puedo explicar lo feliz que me siento”, afirmó Florin.

En declaraciones al programa “Meet the Press” de la cadena NBC, el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, anunció una enmienda que se someterá a referéndum en noviembre y que califica esas bodas de “pérdida de tiempo”.

“Personalmente creo que el matrimonio debe ser algo entre un hombre y una mujer. Al mismo tiempo, tampoco quiero forzar mi opinión sobre nadie”, declaró el gobernador. EFE