Winston Churchill y su Habano


Massiel Rodriguez

La idea de visitar las operaciones militares españolas contra los mambíses caló en Winston Churchill casi un año después de graduarse en la Escuela Militar de Sandhurst, acontecimiento que tuvo lugar en diciembre de 1894.

churchill_001 En aquel año de 1895 el joven Churchill, un muchacho de apenas 20 años que era oficial ya del famoso IV Regimiento de Húsares, se aburría terriblemente en Londres en unas vacaciones, y embulló a un compañero para lanzarse a una aventura dondequiera que hubiera pelea.

Dadas las relaciones del padre, Randolph Churchill, se hace la solicitud por medio del embajador del Reino Unido en Madrid. El Gobierno español autoriza el viaje y envía a la isla la notificación al Capitán General Arsenio Martínez Campos para que atiendan aquí a Winston y a su amigo, otro joven húsar de apellido Barmen.

Ambos toman un vapor a La Habana y de allí continúan en un tren blindado a Santa Clara, donde se encuentra entonces Martínez Campos, quien ha decidido remitirlos al Estado Mayor de la columna del general Suárez Valdés, pero como ya esta ha salido en dirección a Sancti Spíritus, los dos militares británicos viajan en tren hasta Cienfuegos y de esa ciudad lo hacen por mar a Tunas de Zaza, para finalmente dirigirse por ferrocarril a Sancti Spíritus.

Cinco días en Londres, mayo de 1940. Churchill solo frente a Hitler (Noema) (Spanish Edition)

Todavía no se sabe a ciencias ciertas como  en los finales días de Noviembre de 1895 , Winston Churchill  dejó las tropas Españolas y tuvo contacto con “insurrectos mambises” previo a su cumpleaños el 30 de noviembre .

churchill_002 El futuro Primer Lord del Almirantazgo y Primer Ministro del Imperio Británico, entonces con apenas 21 años, “almorzó con el Generalísimo Máximo Gómez en Arroyo Blanco y conversaron en la Casa Comunal en una mesa tal” a finales de noviembre de 1895, en plena Guerra de Independencia.Otros dicen  que ” los mambises casi le vuelan la cabeza de un disparo en la mañana del  30 de noviembre,  cuando una bala paso a solo un pie de su cabeza y mato al caballo de atrás.”

Muy posible este cumpleaños 21 en Arroyo Blanco , Ciego de Avila marcó la degustación de los primeros Habanos en Churchill , algunos  detalles  quedaron  en su libreta de Notas , pero no este hecho en sí  por problemas de seguridad , aunque desde este momento solicito guardar algunos ejemplares de esta conocida hoja y consumió hasta sus últimos días.

 Donde también relata aquel brillante joven, sindicado más tarde de haber pronunciado las palabras iniciales de la -Guerra Fría -Fulton, USA, 1946- va haciendo interesantes acotaciones en su diario luego convertido en libro y hay un momento en que se refiere a los mambises y expresa: “vienen armados de un cuchillo temible llamado machete”.

La otra ocasión fue 50 años después, cuando muy poco tiempo después de haber perdido los conservadores las elecciones en Inglaterra y por lo cual tuvo que abandonar el cargo de primer ministro, arribó a Cuba , justamente el 1 de febrero de 1946 .Llegó acompañado de su esposa y de su hija Sara, alojándose durante una semana en el Hotel Nacional de Cuba y acaparando el interés de toda la sociedad cubana de la época. Contaba con 71 años.

De Gaulle y Churchill / De Gaulle and Churchill (Spanish Edition)

Fueron David Knight, importador de habanos, y John Croley,a quien compraba personalmente Churchill en su tienda del distrito de Saint James, quienes solicitaron al premier británico su apellido para vender un formato que ya estaba en uso. Croley trabajaba en la tienda James J. Fox & Robert Lewis, en funcionamiento desde 1787, y entre sus clientes distinguidos se encontraban también el Príncipe de Gales.

Durante la segunda gran guerra, el gobierno cubano envió alrededor de 5.000 habanos al primer ministro. Churchill fumaba alrededor de ocho puros al día. Aunque se dice que los fumaba tan sólo hasta la mitad.

En 1956, Churchill ya pudo disfrutachurchill_003r del puro que llevaba su nombre. Nueve años antes de su muerte, el hombre que popularizó su imagen con un cigarro en sus labios ya veía su formato en las estanterías de su cava privada. Por cierto, que fue el propio vendedor Croley quien protagonizó durante la II Guerra Mundial la famosa frase que muestra el mismo con el que trataba los puros del primer ministro. Le llamó por teléfono y le dijo: ‘Señor, una noticia mala y otra buena: Londres ha sido bombardeado. Sus cigarros no han sufrido daños’.

2 Responses to “Winston Churchill y su Habano”

  1. Muy interesante. Un gusto leerla y visistar este blog. Feliz Navidad.

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