Por Fausto Triana

audiarParís, 17 sep (PL) Nostalgias por los años transcurridos y el consuelo del Oscar de Mejor Actriz a Marion Cotillard en 2008, mantienen al cine francés con las ansias contenidas ante la ausencia de estatuillas a sus películas.

De tal modo, quiere pisar fuerte ahora con la candidatura de «Un prophéte», de Jacques Audiard, elegida hoy por un excelso jurado como la aspirante de Francia a los codiciados lauros de la Academia de Hollywood.

Audiard llegará con el aliento del Premio del Jurado en el pasado Festival de Cannes, pero ya el séptimo arte galo tiene experiencias no siempre favorables en este sentido.

Entre muros, de Laurent Cantet, gozó de las simpatías de Sean Penn y de toda Europa con su Palma de Oro el pasado año, pero se quedó con los deseos de alcanzar el Oscar.

La actriz Jean Moreau y los realizadores Costa Gavras, Jean-Jacques Annaud y Régis Wargnier fueron los encargados de hacer el dictamen en nombre del Centro Nacional de la Cinematografía (CNC) francesa.

Precisamente Wargnier se llevó los máximos honores de Hollywood en 1993 al conquistar el Oscar con Indochina, una hermosa metáfora con cierta melancolía de rasgos coloniales aunque con la belleza y el fervor de un país extraordinario llamado Vietnam.

Ha pasado mucho tiempo y la historia del sureste asiático recuerda en todo caso que la filmografía gala quedó en estos años en los umbrales de las nominaciones y punto.

La vida de un inmigrante en una prisión francesa, interpretado por Tahar Rahim, ofrece una radiografía nada convencional de los avatares de los reclusos y su karma imperativo del crimen.

Un prophéte deberá aguardar hasta enero de 2009 para conocer si será incluida en la lista definitiva de candidatas al Oscar de Mejor Película Extranjera.