Por Aquiles Julián

mccourtEl 19 de julio el novelista norteamericano de origen irlandés Frank McCourt tuvo su última cita, la postrera. Autor de novelas de fuerte contenido autobiográfico, entre ellas la renombrada Las cenizas de Ángela, McCourt nos conduce a una infancia llena de precariedad, de inseguridad y de hambre. Sus padres, buscando escapar de la Depresión, regresaron a Irlanda para encontrarse con un panorama peor.

Tres de sus hermanos murieron en medio de las dificultades. El padre se vuelve alcohólico y abandona a la familia. McCourt abandona la escuela y se ocupa en oficios diversos, no todos legales, para poder ayudar a sostener su familia.

Posteriormente, se decidió por regresar a los Estados Unidos. Reclutado por el Ejército, su estadía en Alemania le permite estudiar. Se tituló por la Universidad de New York y obtuvo un Master en el Brooklin College.

Se dedica, entonces, a la docencia. Durante décadas enseña a sus estudiantes, les cuenta historias, los apasiona con la literatura. Ya jubilado, empieza a escribir. Su primera novela: Las cenizas de Ángela, le dan renombre y fama inmediata. Gana el premio Pulitzer. En 1999 el director Alan Parker lleva al cine su primera novela.

Un escritor es una persona particularmente inerme. Dedica tiempo y esfuerzo al laborioso trato con las palabras, con la imaginación. Su oficio, poco apreciado y cada vez más relegado al disfrute de una minoría que saca tiempo para leer y apreciar la buena literatura, es en muchas ocasiones ingrato. De ahí que la muerte de McCourt, como la muerte de Adoum y cualquier escritor, la recibo con tristeza y quiero compartirte un modesto homenaje a su obra, enviándote la novela más conocida de este narrador que nos dejó aquejado por una meningitis.

NOTA: La novela McCourt, Frank – Las cenizas de Ángela.pdf (1350KB) puede solicitarla a akerudigital@yahoo.com en caso de que no pueda abrirla desde el blog.